MODIFICACIÓN DE LA LEY DE SOCIEDADES DE CAPITAL (II)

Tal como comentamos en el post anterior, continuaremos con las novedades introducidas por la Reforma de la Ley de Sociedades de Capital (Ley 31/2014, de 3 de diciembre), en concreto, de los deberes y responsabilidades de los miembros de los órganos de administración de las sociedades.

1. DEBERES DE LOS ADMINISTRADORES

a. Deber de diligencia:
– Se entiende como aquél que impide que los administradores actúen de forma negligente, estableciéndose como principio general lo que puede calificarse como “derecho-obligación de los administradores de estar informados). No tienen cabida, en el actual sistema, los administradores que simplemente “firmaban las cuentas” y mantenían su desconocimiento de asuntos puntuales de la marcha de la sociedad para evitar responsabilidades.
La modificación comentada establece criterios delimitadores de la diligencia, tomando en consideración el cargo y las funciones para las que están facultados específicamente cada consejero.

– Se introduce un artículo nuevo que regula, de forma totalmente novedosa en el derecho español, la discrecionalidad empresarial (Business Judgment Rule). Así, se considerará que nos encontramos dentro de esta discrecionalidad cuando un administrador:

• Adopte una decisión que sea encuadrable dentro de la buena fe y resulte de una adecuada información.
• Sea el resultado de un procedimiento de decisión adecuado.
• No tenga interés personal en el asunto en cuestión.
• Que no sea contraria a la ley o los estatutos.

b. Deber de lealtad:
– Se establece, en términos generales, como el deber de los administradores de actuar en el mejor interés de la sociedad (que no del interés social) y se añade una lista donde se reflejan mejor los términos del deber de lealtad (guardar secreto, no aprovechar oportunidades de negocio, abstenerse de participar en las deliberaciones en las que existan conflictos de interés, etc.).

– Contra el incumplimiento del administrador de este deber de diligencia, la nueva modificación también introduce una figura nueva en nuestro ordenamiento a favor de los socios: el derecho restitutorio. Es decir, si un administrador actúa contraviniendo este derecho, el socio podrá  interponer:

• Acción de responsabilidad social
• Acción restitutoria: el administrador deberá devolver el enriquecimiento injusto por su conducta.

– Régimen de imperatividad y dispensa. A diferencia de la anterior regulación sobre este particular, conforme a la nueva, un administrador solo podrá ser dispensado de la obligación de no competir con la sociedad, cuando no quepa esperar daño para la sociedad, o el que quepa esperar se vea compensado por los beneficios que prevén obtenerse de levantar esta prohibición.

2. RESPONSABILIDAD DE LOS ADMINISTRADORES

– Existe una presunción iuris tantum de responsabilidad: cualquier acto contrario a ley o estatutos; en este caso, es el administrador quien deberá probar que un acto no lo es para poder exonerarse de responsabilidad.
– Se define el Administrador de hecho, poniendo fin a las controversias de esta figura carente de regulación legal hasta la fecha y que respondía a una creación doctrinal en la que existían posturas enfrentadas.
– En el caso de administradores personas jurídicas, las personas que hayan sido elegidas para representarlas, deben tener las mismas cualidades; además, la responsabilidad se hace solidaria.
– Legitimación para interponer la acción de responsabilidad en defensa del interés social si se posee al menos 5% del capital social.
– La acción de responsabilidad por incumplimiento del deber de lealtad es una acción directa, no hay necesidad de Junta.
– El plazo máximo para ejercitar la acción de responsabilidad pasa a ser de cuatro años a contar desde el día en que hubiera podido ejercitarse, finalizando también de esta forma sobre una cuestión polémica, ya que había autores que defendían que el inicio del plazo se iniciaba con la inscripción en el Registro Mercantil de dicho cese.

En definitiva, esta reforma ha supuesto, a nuestro entender, un mayor control del cargo de administrador, puesto que se exige que esté al tanto de la marcha de la Sociedad, no un mero cargo.

En este blog se ofrece una visión orientativa de los asuntos que se tratan, que no constituye una opinión profesional ni asesoramiento jurídico, por lo que declinamos cualquier responsabilidad sobre decisiones que puedan adoptarse basadas exclusivamente en su contenido. Si desea recibir más información, póngase en contacto con nosotros en la dirección de correo info@picossi.com,para realizar un análisis especifico de la situación, que tenga en cuenta todas las circunstancias.

 

Comments are closed.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies