LA OBLIGACIÓN DE AUDITAR LAS CUENTAS DE LA SOCIEDAD A INSTANCIA DEL SOCIO MINORITARIO

Aun no estando obligada a auditar sus cuentas anuales, una sociedad puede encontrarse con la necesidad de contar con un informe de auditoría para poder depositarlas en el Registro Mercantil cuando lo soliciten los socios que representen, al menos, el cinco por ciento del capital social (art. 265.2 LSC).

¿Cuándo no está una sociedad obligada a auditar sus cuentas?
Como regla general y al margen de supuestos residuales, la sociedad no está obligada a auditar sus cuentas cuando durante dos ejercicios consecutivos reúna, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes (art. 263.2 LSC):

a) Que el total de las partidas del activo no supere los 2.850.000 €.
b) Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los 5.700.000 €.
c) Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a 50.

¿Qué más requisitos tiene que tener esta solicitud al Registro Mercantil?

– Que la solicitud se presente dentro de los 3 meses siguientes al cierre del ejercicio de la sociedad a auditar (Ej. sociedades que cerraron su ejercicio el 31 de diciembre, el plazo finaliza el 31 de marzo).
– La solicitud tiene que versar sobre las cuentas del último ejercicio.

¿Cómo se nombra al auditor? El registrador mercantil, si acuerda la procedencia del nombramiento, y no hay oposición, nombrará a un auditor de los contenidos en la lista de auditores inscritos que remite el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas cada año. Si hay oposición por parte de la sociedad, deberá tramitarse el oportuno expediente del que será parte los socios que han solicitado el nombramiento de auditor.

Efectos:
acordada la procedencia del nombramiento de auditor, se hará la oportuna publicación en el BORME y la sociedad no podrá depositar las cuentas anuales de dicho ejercicio SIN informe de auditoría.

¿Cuáles son los honorarios?
El registrador mercantil, al efectuar el nombramiento, fijará la retribución a percibir por el auditor para todo el período que deba desempeñar el cargo o, al menos, los criterios para su cálculo, los cuales deberán ser satisfechos por la sociedad cuyas cuentas se auditan (Art. 267.3 LSC).

La reciente Instrucción de 9 de febrero de 2016, de la Dirección General de los Registros y del Notariado (en adelante, DGRN), dispone que cuando el registrador mercantil proceda al nombramiento de un auditor de cuentas, deberá remitirse, con carácter puramente informativo, a efectos de los criterios para el cálculo de los honorarios del auditor designado, al Boletín del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas con lo que se resuelve la siempre difícil cuestión de los honorarios de dichos profesionales cuando no es la sociedad quien voluntariamente los contrata.

Supuestos de interés resueltos por la DGRN:

¿Puede enervarse la petición por la sociedad? Sí, cuando se haya designado voluntariamente un auditor antes de la presentación en el Registro Mercantil de la instancia del socio minoritario. El derecho del socio se preserva: a través de la inscripción del cargo en el Registro Mercantil, o por haberse puesto a disposición del socio el informe de auditoría correspondiente o por la incorporación del citado informe al propio expediente de nombramiento registral. Resolución de 8/5/2013.

¿Puede cancelarse la inscripción de nombramiento voluntario por parte de la Sociedad? Si solicitado el nombramiento de auditor por la minoría, constaba una inscripción previa de la Sociedad de nombramiento de auditor voluntario; siendo revocado después por la sociedad sin que el registrador mercantil califique negativamente dicha cancelación, no podrá denegar la inscripción de las cuentas anuales de la sociedad por no presentarse el informe de auditoría. Resolución de 18/11/2015.

¿Y si la sociedad recurre
el nombramiento? Si hay oposición por parte de la empresa al nombramiento de auditor, ni el registrador mercantil podrá admitir ni denegar el depósito de las Cuentas Anuales; ni la sociedad podrá instar el depósito de las cuentas alegando que la resolución del registrador no es firme aún, hasta que la DGRN resuelva y notifique la resolución del recurso interpuesto por la sociedad. Resolución de 19/01/2016.

Relacionado con todo lo anterior, no deben olvidarse las consecuencias que en otro orden, por ejemplo el penal, pueden conllevar que el órgano de administración impida el ejercicio del socio de sus derechos, tal como es el instar el sometimiento de las cuentas anuales a auditoría.

En este blog se ofrece una visión orientativa de los asuntos que se tratan, que no constituye una opinión profesional ni asesoramiento jurídico, por lo que declinamos cualquier responsabilidad sobre decisiones que puedan adoptarse basadas exclusivamente en su contenido. Si desea recibir más información, póngase en contacto con nosotros en la dirección de correo info@picossi.com , para realizar un análisis especifico de la situación, que tenga en cuenta todas las circunstancias.

 

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